Buenaventura: el puerto que sostiene a Colombia y pide futuro es un cortometraje audiovisual que mira de frente una de las mayores contradicciones del país. Grúas, contenedores, comercio sin pausa y un malecón que conecta a Colombia con el mundo; frente a ellos, pobreza persistente, escuelas vacías y generaciones enteras con oportunidades limitadas, miedo a la inseguridad, atrazo, abandono, suciedad, despilfarro, corrupción, negociados, donde los únicos que se aprovechan son la casta dirigente de un puerto, de una ciudad.
Un puerto que mueve la economía nacional, pero una ciudad que aún espera que ese movimiento se traduzca en bienestar.
Este proyecto nace desde el camino. En cada viaje realizado en la camper La Rudoneta, recorrer Colombia no es solo desplazarse: es observar con ojos inquietos, investigar la historia, la cultura y la economía de los territorios, y apropiarse no solo de las imágenes, sino de las vivencias, las voces y las expectativas de su gente. La cámara no juzga, no interroga, no impone conceptos preestablecidos; se detiene, contempla y registra la realidad tal como es, incluso cuando incomoda frente a lo que debería ser.
A partir de imágenes reales y usando la IA regenerativa, se abre una grieta hacia lo posible, lo soñado: una Buenaventura con un puerto integrado a la ciudad, educación plena, trabajo digno, vías sin bloqueos y desarrollo compartido. No como utopía, sino como horizonte alcanzable. Un llamado a la coherencia: que la riqueza que pasa, se quede.




