Hay lugares que no buscan imponerse por su tamaño ni por el ruido de la fama. Lugares que simplemente existen, discretos, cumpliendo su función natural y ofreciendo, sin alardes, un refugio de agua y vida. La charca de Guarinocito, en el Tolima, es uno de ellos. Nacida como una “madre vieja” del Río Magdalena , esta laguna quedó separada del cauce principal, pero sigue conectada a él por la permeabilidad de la tierra. Esa condición le permite mantener aguas tranquilas, actuar como amortiguador natural en tiempos de crecientes y conservar un equilibrio que hoy favorece la pesca, el avistamiento de aves y el descanso familiar. Aquí la naturaleza se deja observar sin dificultad. En sus orillas y espejos de agua aparecen con frecuencia el Pato Aguja secando sus alas, la imponente Garza real vigilando el agua, el inquieto Toche lagunero , el elegante Rallador americano cortando la superficie al atardecer, o la sigilosa Garza rallada entre la vegetación. También se dejan ver el siempre...
Sitios del Eje cafetero para conocer en paseos diseñados para seniors. Compartimos nuestras experiencias de viaje en excursiones de pequeños grupos a fincas, pueblos de encanto y experiencias eco turisticas. Guía Profesional: plazashenry@gmail.com Whatsapp (57)3103347372